
La carga económica que supone la vivienda para los hogares españoles no deja de ganar peso. En un entorno de subidas de los alquileres y precios de venta al alza que implican mayores cuotas hipotecarias, el Instituto Nacional de Estadística (INE) certifica lo que hace tiempo que se percibe a pie de calle: tener un techo absorbe un porcentaje cada vez mayor de los recursos de las familias.
En la última década esta variable no ha hecho más que aumentar año a año en términos absolutos. En 2016 sumaban 8.738 euros, y desde entonces ha subido un 33,5%. Esa aceleración supera a la de la inflación, que entre enero de 2016 y diciembre de 2025 fue del 30,5%, lo cual indica que el encarecimiento de la vivienda y sus gastos fijos está siendo mayor al de otras partidas.
FUENTE: CINCO DÍAS