El aumento imparable del precio de la vivienda en el último año contrasta con una realidad que muestran las estadísticas oficiales del Colegio de Notarios: la mitad de los pisos se compran al contado pese a que su coste está en nuevos máximos, con 1.836 euros el metro cuadrado en mayo, un 6,7% más.
Esta aparente contradicción tiene una explicación muy simple: ‘el acceso a la vivienda se está polarizando cada vez más’, afirma un experto. Para unos, adquirir un piso es tan sencillo como poner el dinero sobre la mesa. Se trata sobre todo de clases medias-altas, tanto residentes como extranjeras, herederos e inversores.
Para otros, ni el mercado de compraventa ni el del alquiler resulta una opción. ‘Se está expulsando a jóvenes y rentas medias-bajas tanto de la compra como del alquiler convencional, y esto solo crea más tensión y más desigualdad’, añade el experto.
La compra al contado tocó mínimos en plena burbuja inmobiliaria. Entonces, solo el 40% de las transacciones se realizaron sin necesidad de financiación hipotecaria, según el Colegio de Notarios. A partir de ahí, la adquisición a tocateja aumentó, con máximos en el 2013, cuando los precios de la vivienda se desplomaron por la crisis del ladrillo y el acceso al crédito se endureció. En ese punto empezaron a disminuir.
En el 2024, un 47,3% de las viviendas que se compraron en España contaron con financiación hipotecaria y el resto (52,7%) se realizaron sobre la mesa. Las últimas cifras del mes de mayo de este 2025, indican que el peso de la financiación aumenta, aunque la adquisición al contado se mantiene cerca del 50%.
FUENTE: 'LA VANGUARDIA'.